- Configurar la hora y la zona horaria en el móvil evita errores en alarmas, avisos y apps.
- Android e iOS permiten activar el ajuste automático o modificar la hora de forma manual.
- Relojes, ordenadores y Smart TV también pueden sincronizarse para el cambio de horario.
- El cambio entre horario de verano e invierno sigue vigente y afecta a todos los dispositivos.
Si alguna vez te has preguntado por qué tu móvil marca una hora distinta a la del reloj de la pared, no eres la única persona. El cambio al horario de verano o de invierno, un viaje a otro país o un simple fallo de configuración pueden hacer que el teléfono se descuadre. Tener bien ajustada la hora no es solo una manía: afecta a las alarmas, a los recordatorios, a las videollamadas, a los correos y hasta a algunos pagos online.
La buena noticia es que hoy en día casi todo se sincroniza solo, pero conviene revisarlo para evitar sustos. En esta guía completa vas a ver, paso a paso, cómo cambiar la hora del móvil en Android y en iPhone, cómo asegurarte de que el cambio se hace automático, cómo ajustar relojes de otras ciudades y cómo configurar alarmas y temporizadores. Además, repasaremos cómo se gestiona el cambio de hora en relojes inteligentes, ordenadores y hasta en la Smart TV, y resolveremos las dudas más habituales sobre el horario de verano e invierno.
Cómo cambiar la hora del móvil en Android

En la mayoría de teléfonos Android, la forma más sencilla de asegurarte de que todo está bien configurado es revisar los ajustes del sistema. Aunque cada marca tiene su propio diseño, el camino suele ser muy parecido y las opciones de fecha, hora y zona horaria siempre están en el menú de ajustes.
Para empezar, abre la app de Configuración del móvil. En muchos modelos tendrás que entrar en el apartado “Sistema”, “Ajustes adicionales” o “General”. Dentro de ese bloque encontrarás una opción llamada algo como “Fecha y hora”. Ahí es donde puedes activar el ajuste automático para que el teléfono coja la hora correcta de la red móvil o de Internet.
Cuando entres en “Fecha y hora”, verás normalmente un interruptor de “Fecha y hora automáticas”. Si lo dejas activado, el propio Android se encargará de cambiar la hora cuando toque horario de verano o de invierno y también de adaptarse si cambias de país. Es la opción más recomendable para olvidarte del tema y evitar errores.
En el mismo menú suele aparecer otra opción llamada “Zona horaria automática” o similar. Esta función utiliza la red o el GPS para establecer el huso horario adecuado conforme a tu ubicación. Conviene tenerla encendida, sobre todo si viajas o vives cerca de límites de zona horaria. Así te aseguras de que el móvil no solo tiene la hora correcta, sino también la zona correcta.
Si prefieres establecer la hora por tu cuenta, puedes hacerlo desactivando el ajuste automático. Al desmarcar “Fecha y hora automáticas”, se habilitarán los campos de “Fecha” y “Hora” para que puedas modificarlos. Al tocar sobre la fecha, se abrirá un calendario en el que elegir día, mes y año; al tocar en la hora, verás un selector para fijar horas y minutos. Es cuestión de marcar los valores que correspondan y guardar.
Ten en cuenta que algunos fabricantes cambian ligeramente el nombre de las opciones o la ruta: puede que veas “Ajustar hora automáticamente” en vez de “Fecha y hora automáticas”, o que el menú esté dentro de “Gestión general”. Aun así, siempre estará asociado a la configuración del sistema y llevará palabras clave como “fecha” u “hora”.
Cómo cambiar la hora del móvil en iPhone (iOS)
En iOS el ajuste es igual de sencillo. Apple centraliza todo en el menú de ajustes, así que el proceso es muy rápido (si vienes de Android, consulta cómo cambiar de Android a iPhone). La clave está en la sección “Fecha y hora” dentro del apartado “General”.
Primero, abre la app “Ajustes” del iPhone y entra en “General”. Desplázate hasta encontrar “Fecha y hora” y tócalo. Verás la opción “Ajuste automático”. Si está activa, el iPhone utilizará tu ubicación y la información de red para establecer la zona horaria adecuada y modificar la hora cuando toque cambiar de horario.
Esta configuración automática es la más cómoda para el día a día. El móvil se encargará solo del cambio de hora de verano y de invierno, y también reaccionará si viajas a otro país o región con un huso diferente. Eso sí, es importante asegurarse de que la zona horaria mostrada sea la correcta (por ejemplo, Madrid si estás en la Península), porque de lo contrario los cambios automáticos podrían no coincidir con la realidad.
Si quieres establecer la hora manualmente en iPhone, desactiva “Ajuste automático”. En ese momento podrás tocar sobre “Fecha y hora” para abrir el selector y fijar los valores concretos. Podrás elegir el día deseado en el calendario y ajustar la hora exacta que quieras. Este método puede servir si el ajuste automático te da problemas o si necesitas mantener una hora diferente por algún motivo concreto.
Recuerda que, cuando configuras la hora de forma manual, el sistema deja de fiarse de la información de red. Eso implica que no se actualizará por sí sola en el próximo cambio de horario ni al cruzar a otra zona horaria, así que tendrás que estar pendiente de modificarla cuando toque.
Cambiar la hora y la zona horaria desde la app Reloj en Android
Además de los ajustes generales, muchos móviles Android permiten gestionar la fecha y la hora directamente desde la aplicación Reloj. Esta app centraliza todo lo que tiene que ver con el tiempo: hora del sistema, alarmas, temporizadores y relojes de diferentes ciudades.
Para cambiar la hora o revisar la zona horaria desde ahí, abre la app Reloj y toca en el menú “Más” o en el icono de tres puntos, normalmente situado en una esquina. Entra en “Ajustes” o “Configuración”. Verás un bloque dedicado a “Fecha y hora” o a la zona horaria del dispositivo. Desde este punto puedes acceder a las mismas opciones que en los ajustes del sistema: fecha automática, zona horaria automática y selección manual de la zona.
En muchos modelos aparece la opción “Zona horaria de casa” o “Zona horaria local”. Sirve para fijar tu huso horario principal (por ejemplo, la hora peninsular española). Si la seleccionas, esa será la referencia que el teléfono usará como “hora de casa”. Es especialmente útil si te mueves entre países pero quieres tener siempre claro qué hora es en tu lugar de origen.
Otro ajuste interesante que suele aparecer es “Reloj de tu ciudad automático” o similar. Al activarlo, el móvil mostrará un reloj adicional con la hora de tu ciudad principal cuando estés en otra zona horaria distinta. De este modo, cuando viajes podrás ver rápidamente la hora local y la de casa sin hacer cálculos mentales.
En ese mismo menú podrás activar “Fecha y hora automáticas” y “Zona horaria automática”. Si prefieres hacerlo a mano, desactiva el ajuste automático y entra en “Cambiar fecha y hora” para seleccionar la hora manualmente y en “Zona horaria” para escoger desde una lista tu región (por ejemplo, “Europa/Madrid”). Solo algunos dispositivos permiten la configuración automática de zona horaria; en otros tendrás que elegirla tú mismo.
Cómo configurar las alarmas en tu móvil
Una de las grandes preocupaciones en cada cambio de horario es si el despertador va a sonar a la hora correcta. Por norma general, si el teléfono tiene bien configurada la hora y la zona horaria, la alarma se adapta sola al horario nuevo sin que tengas que hacer nada. Aun así, merece la pena revisar algunos ajustes clave.
En Android, abre la app Reloj y entra en la sección de Alarmas. Desde ahí, además de crear nuevas alarmas, puedes tocar en “Más” o “Ajustes” para afinar su comportamiento. En el apartado “Alarmas” verás varias opciones: por ejemplo “Silenciar después de” para elegir cuánto tiempo puede sonar la alarma antes de apagarse sola. Es una buena manera de evitar que el móvil esté pitando eternamente si un día no lo escuchas.
También encontrarás la configuración de “Repetir alarma” o “Repetición de alarma”, que determina cuántos minutos pasan entre un toque de despertador y el siguiente cuando pulsas posponer. Puedes ajustar este intervalo a tu gusto si eres de los que apuran al máximo el botón de “cinco minutos más”. Cuanto más corto sea el periodo, menos margen tendrás para quedarte dormido.
Otro punto clave es el “Volumen de la alarma”. En la mayoría de móviles aparece un control deslizante independiente del volumen general del teléfono. Desde aquí podrás subir o bajar la intensidad del sonido específicamente para las alarmas. Además, hay una opción llamada “Subir volumen gradualmente” o “Subir el volumen de forma gradual”, que hace que el tono empiece suave y vaya aumentando poco a poco, algo más agradable que un aviso estridente de golpe.
Los botones físicos de subir y bajar volumen también se pueden personalizar. En el menú de “Botones de volumen” de la app Reloj, podrás decidir si al pulsarlos mientras suena la alarma se controla el volumen, se pospone o se apaga. Configurar esta función evita que, medio dormido, canceles el despertador sin darte cuenta.
En estos ajustes suele aparecer además la opción “La semana empieza el” o “Comenzar la semana el”, donde puedes elegir si tu semana arranca en lunes, domingo u otro día, algo útil para las alarmas recurrentes de trabajo o estudio. No cambia la hora, pero sí cómo se organizan los días en el calendario y en las repeticiones de alarma.
Configurar temporizadores y cronómetros
Los temporizadores y cronómetros del móvil también dependen de la app Reloj. Aunque no se ven tan afectados por los cambios de hora como las alarmas, conviene saber qué opciones podemos tocar. En la sección de temporizadores puedes ajustar el tono, la vibración y cómo suena el aviso al terminar la cuenta atrás.
Para configurarlo en Android, entra en la app Reloj, ve a “Temporizador” y toca en “Más” o “Configuración”. Verás un bloque dedicado a “Temporizadores”. Ahí podrás elegir el “Sonido del temporizador”, es decir, el tono que sonará cuando la cuenta atrás llegue a cero. Puedes escoger entre los sonidos del sistema o entre tonos que tengas guardados en el dispositivo, según el modelo. Elegir un sonido diferente al de la alarma te ayuda a distinguir rápidamente qué está sonando.
También suele estar disponible la opción de “Subir volumen gradualmente” para el temporizador. Esto hace que el aviso empiece con un volumen bajo y vaya creciendo, igual que en las alarmas. Es útil si usas temporizadores para cocinar, estudiar o entrenar y no quieres un ruido brusco de repente.
En muchos móviles existe un ajuste de “Vibración del temporizador”. Si lo activas, el dispositivo vibrará cuando termine la cuenta atrás, además de sonar el tono (o incluso sin sonido, si lo silencias). No todos los teléfonos incluyen esta opción, depende del fabricante y de la versión de Android. Resulta especialmente práctico si sueles tener el móvil en el bolsillo o en modo silencioso.
El cronómetro, por su parte, normalmente no tiene tanta configuración extra, pero en algunos modelos puedes elegir si quieres avisos sonoros o vibración en determinadas vueltas o tiempos parciales. En cualquier caso, tanto el temporizador como el cronómetro dependen de que la hora del sistema esté bien sincronizada, así que conviene tener todos los ajustes anteriores al día.
Añadir relojes de otras ciudades
Si sueles viajar o trabajas con gente de otros países, tener varios relojes en el móvil es casi obligatorio. La mayoría de apps de Reloj en Android permiten añadir relojes de diferentes ciudades para ver varias horas a la vez. Es la forma más sencilla de controlar qué hora es en tu lugar de origen y en el destino sin echar cuentas mentales.
Para hacerlo, abre la app Reloj y ve a la pestaña “Reloj mundial” o “Reloj mundial / World Clock”. En la parte inferior encontrarás el botón de “Añadir”. Tócalo y aparecerá una barra de búsqueda donde podrás escribir el nombre de la ciudad que te interesa (por ejemplo, Nueva York, Londres, Ciudad de México, Buenos Aires, etc.). Cuando veas la ciudad en la lista, tócala para incorporarla a tus relojes.
Una vez añadidas, las ciudades se muestran en un listado con su hora correspondiente. Si quieres cambiar el orden, mantén pulsada la ciudad y arrástrala hacia arriba o hacia abajo. Así, puedes dejar en primer lugar las zonas horarias que más te interesan. Ordenar bien este listado es muy útil si trabajas con varios países y no quieres volverte loco buscando cada hora.
Para borrar una ciudad que ya no necesites, basta con deslizarla hacia un lado (izquierda o derecha, según el modelo) o mantenerla pulsada y elegir la opción de eliminar. La hora local del teléfono no se verá afectada: solo estarás quitando ese reloj adicional de la vista del Reloj mundial.
Este sistema también te da una referencia rápida durante los cambios de horario. Si, por ejemplo, tu móvil está configurado para cambiar al horario de verano, podrás ver cómo se ajusta la diferencia con otras zonas horarias en el mismo listado, sin necesidad de comprobarlo en una web externa.
Cómo se gestiona el cambio automático de hora en distintos dispositivos
Más allá del móvil, vivimos rodeados de pantallas con reloj: smartwatch, ordenador, Smart TV… En prácticamente todos estos aparatos, el cambio de hora puede configurarse como automático para no tener que ir uno por uno modificando la hora cuando llega marzo u octubre. Revisar estos ajustes una vez al año te puede ahorrar muchos despistes.
En un teléfono Android ya hemos visto que lo importante es tener activadas las opciones de “Fecha y hora automáticas” y “Zona horaria automática” en los ajustes del sistema. Así el móvil tomará los datos de la red GSM o de Internet y aplicará el cambio de hora cuando toque. En muchos casos ni siquiera notarás el salto: por la noche, el dispositivo se actualiza solo.
En iPhone ocurre algo parecido: con “Ajuste automático” activo en “Fecha y hora”, y la zona horaria bien configurada, el sistema se adapta tanto a los cambios de horario como a los viajes. Es importante permitir que iOS utilice la ubicación para ajustar la zona horaria si quieres que todo funcione de forma totalmente automática. Si bloqueas el acceso a la localización para este ajuste, puede que tengas que elegir la zona horaria a mano.
En los relojes inteligentes, la situación depende un poco de la marca. La mayoría se sincronizan con el teléfono al que están vinculados, así que, si el móvil cambia de hora correctamente, el smartwatch lo hará también. En otros modelos, basta con activar el GPS para que el reloj detecte tu ubicación y se ajuste. Si ves que el reloj no cambia, conviene revisar la app oficial o el manual de instrucciones del modelo concreto.
En ordenadores con Windows también puedes activar esta automatización. Desde el menú Inicio, entra en Configuración y ve al apartado “Hora e idioma”. Dentro de “Fecha y hora” verás un interruptor para “Establecer la hora automáticamente”. Si lo dejas activo, el sistema utilizará los servidores de hora de Microsoft para sincronizarse. En la parte superior verás la fecha y hora actuales, lo que te permite comprobar rápidamente si todo cuadra.
En Mac ocurre algo similar. Desde Ajustes del Sistema, en el bloque “General” encontrarás el área “Fecha y hora” (o “Idioma y región”, según la versión). Puedes activar “Ajustar hora y fecha automáticamente” para que el Mac consulte servidores remotos y reciba la hora correcta. También conviene permitir que use tu localización para fijar la zona horaria adecuada, algo que se controla en “Privacidad y seguridad” → “Localización” → “Servicios del sistema” → “Zona horaria”. Cuanto más automatices este proceso, menos probabilidades tendrás de que el ordenador muestre una hora errónea.
Cambiar la hora manualmente en otros aparatos
Aunque lo ideal es usar el ajuste automático, hay casos en los que prefieres tener el control total o en los que el dispositivo no se sincroniza bien por sí solo. En esos casos se puede recurrir a cambiar la hora de forma manual, igual que hacíamos antes con los relojes analógicos. El proceso cambia según el dispositivo, pero la idea es siempre la misma: desactivar el ajuste automático y marcar la hora correcta a mano.
En Android, como hemos visto, basta con ir a “Fecha y hora” en los ajustes del sistema, desmarcar “Fecha y hora automáticas” y tocar en “Fecha” y “Hora” para establecer el momento exacto. Si también quieres fijar una zona horaria distinta, desactiva “Zona horaria automática” y selecciona la región desde la lista (por ejemplo, “Europa/Londres” si estás en Reino Unido). Esto puede ser útil si, por motivos laborales, necesitas mantener el móvil en un horario fijo diferente al local.
En iOS, para usar el modo manual, entra en “Ajustes” → “General” → “Fecha y hora”. Desactiva “Ajuste automático” y toca sobre la fecha y la hora para abrir el selector. Podrás elegir día, mes, año y hora exactos. Además, puedes escribir una ciudad en el campo de zona horaria y dejarla fijada (por ejemplo, “Madrid”). Una vez que hagas esto, el iPhone ya no modificará la hora por sí sola en los próximos cambios de horario.
En ordenadores con Windows, si quieres cambiar la hora a mano, ve a Configuración → “Hora e idioma” → “Fecha y hora”. Desactiva “Establecer la hora automáticamente” y, en la sección “Establecer la fecha y la hora manualmente”, pulsa en “Cambiar”. Se abrirá una ventana donde podrás ajustar el día y la hora. Al terminar, pulsa de nuevo en “Cambiar” para confirmar. Después puedes usar el botón “Sincronizar ahora” para verificar que el sistema ha guardado los cambios correctamente.
En macOS, el proceso también es sencillo. En el menú Apple, entra en “Ajustes del Sistema”, luego en “General” y finalmente en “Fecha y hora” (o “Idioma y región”). Desactiva la opción que configura la fecha y la hora automáticamente, pulsa en “Definir”, selecciona la fecha y la hora correctas y confirma. Del mismo modo, puedes desactivar el ajuste automático de la zona horaria, pulsar en “Definir” y escribir una ciudad para fijar el huso. Es importante revisar que esa ciudad sea la adecuada, porque de ella dependerán los cambios de amanecer, anochecer y otros datos relacionados con la hora.
En Smart TV el procedimiento varía mucho según la marca, pero todas suelen incluir un menú de fecha y hora. En las teles Samsung, por ejemplo, puedes pulsar el botón Home del mando, ir a “Ajustes” o “Todos los ajustes”, entrar en “General” y luego en “Administrador del sistema”. Ahí encontrarás “Tiempo/Hora” y, dentro, la opción de “Reloj”. Puedes escoger entre modo automático o manual. Si eliges manual, deberás marcar a mano la fecha y la hora; si eliges automático, la tele intentará usar la red para obtener la hora correcta.
Cuándo y por qué se cambia la hora
El cambio de hora no es un capricho del móvil: viene impuesto por la normativa y afecta a todos los relojes del país. En España, igual que en otros países europeos, dos veces al año ajustamos los relojes para adaptar mejor las actividades a las horas de luz solar, al menos en teoría con la intención de ahorrar energía.
El primer cambio llega la madrugada del último domingo de marzo. En la Península, a las 2:00 de la madrugada los relojes pasan directamente a las 3:00, por lo que “perdemos” una hora de sueño, pero ganamos tardes más largas de luz. En Canarias, donde siempre se va una hora por detrás, el salto es de la 1:00 a las 2:00. Es el conocido momento de “a las dos serán las tres”, con la coletilla de la hora menos en Canarias.
El segundo cambio llega el último domingo de octubre. En este caso, se hace al revés: en la Península, a las 3:00 vuelven a ser las 2:00, lo que nos da una hora extra de sueño y marca el inicio del horario de invierno. En Canarias, el ajuste es de las 2:00 a la 1:00. Con este movimiento anochece antes, pero amanece también antes, al menos durante parte del invierno.
La justificación tradicional del cambio de hora ha sido el posible ahorro energético: aprovechar mejor la luz natural para consumir menos electricidad en iluminación. Sin embargo, cada vez hay más estudios que cuestionan que ese ahorro sea significativo. Aun así, la Unión Europea no ha llegado a un acuerdo definitivo para eliminar el cambio bianual, de modo que, de momento, seguimos adelantando y atrasando los relojes cada año.
En los últimos años se ha debatido si sería mejor mantener un horario fijo de verano o de invierno. Muchos expertos en cronobiología sostienen que el horario de invierno se ajusta mejor a los ritmos naturales del cuerpo humano, ya que aprovecha mejor las horas de luz por la mañana. Por el contrario, buena parte de la población prefiere el horario de verano porque ofrece tardes más largas, más horas de ocio al aire libre y cierta sensación de seguridad al no anochecer tan pronto. El debate sigue abierto.
Mientras no haya cambios legales, lo que sí está en tu mano es asegurarte de que tus dispositivos hacen la transición sin sobresaltos. Revisar un momento los ajustes de fecha y hora antes de la madrugada del cambio puede evitarte llegar tarde al trabajo, perder un tren o quedarte dormido pensando que el móvil lo haría todo por ti.
En definitiva, tener bien configurada la hora del móvil y del resto de dispositivos no es solo una cuestión estética, sino de organización y puntualidad. Activar el ajuste automático, comprobar la zona horaria, revisar las alarmas y, si hace falta, saber cambiar la hora manualmente te da la tranquilidad de que el próximo cambio de horario, un viaje al extranjero o cualquier incidencia con la red no te pillará a contrapié.
