- Gafas de solo 100 gramos con procesador y batería externos para maximizar la comodidad.
- Pantallas micro-OLED de alta resolución y certificación IMAX Enhanced para cine y deportes en 3D.
- Control intuitivo mediante gestos, mirada y voz, eliminando la necesidad de mandos físicos.
- Integración profesional con pantallas virtuales y hologramas para videollamadas.

La apuesta de Meta por la realidad virtual ha dado un giro radical con la presentación de sus nuevas gafas, un dispositivo que rompe con la tendencia de los cascos voluminosos. En su reciente evento Connect, la firma de Mark Zuckerberg ha dejado boquiabiertos a los desarrolladores al mostrar unas gafas que pesan apenas 100 gramos, una ligereza comparable a la de una baraja de cartas, buscando solucionar el problema del peso que ha frenado la adopción masiva de esta tecnología.
Este lanzamiento, conocido en los pasillos de la empresa como Project Phoenix, representa un cambio de estrategia evidente. Tras años intentando impulsar los Meta Quest, la compañía ha comprendido que el usuario no quiere llevar un ladrillo en la cara, un escollo en el que también han tropezado gigantes como Apple con sus Vision Pro. Estas gafas prometen transformar nuestra forma de consumir ocio y trabajar, situándose como el producto más ambicioso de Meta en los últimos tiempos.
Características técnicas y diseño innovador
Para lograr que el visor sea tan liviano, Meta ha tomado la decisión de externalizar el cerebro del dispositivo. Mientras que en la montura solo encontramos los altavoces, las pantallas y los sensores, el procesador Snapdragon Reality Elite y la batería se alojan en una unidad independiente de 300 gramos que se lleva en el cinturón o el bolsillo, conectándose mediante un cable óptico.
En cuanto a la calidad visual, el dispositivo monta paneles micro-OLED con una resolución de 2.412 x 2.288 píxeles por ojo. Esto se traduce en una nitidez superior, alcanzando los 37 píxeles por grado, superando así las cifras de los Quest 3 y las Apple Vision Pro. No obstante, hay un punto débil: el campo de visión es de solo 70 grados horizontales, lo que hace que la experiencia se sienta más como mirar a través de una ventana que estar totalmente inmerso en el entorno.
Interacción y control sin mandos
A diferencia de otros visores, estas gafas no incluyen mandos de serie. El control se realiza de forma orgánica mediante gestos, la mirada y la voz, apoyándose en el asistente Meta AI. El sistema es tan intuitivo que basta con mirar un elemento y unir el dedo índice con el pulgar para ejecutar una acción, permitiendo que el usuario tenga las manos relajadas en el regazo. Eso sí, los gamers más exigentes podrán adquirir mandos de control especiales de forma independiente.
Un ecosistema de entretenimiento y productividad
El contenido es el verdadero motor de este dispositivo. Meta ha logrado la primera certificación IMAX Enhanced en un visor de este tipo, lo que permitirá disfrutar de películas de Disney+ en 3D con entornos virtuales espectaculares. Además, plataformas como HBO Max, Peacock y Paramount+ se suman a esta oferta de cine tridimensional, ideal para quienes ya utilizan un servidor multimedia gratuito Jellyfin para organizar sus contenidos.
- Deportes en vivo: Alianzas con NBC Sports, ESPN y UFC para ofrecer más de 100 eventos anuales en resolución 8K.
- Entorno laboral: Capacidad de crear múltiples pantallas virtuales conectadas a un PC o Mac, convirtiendo cualquier superficie en teclado.
- Comunicación: Llamadas a través de Zoom o WhatsApp mediante hologramas fotorrealistas del usuario.
La autonomía de la batería permite unas tres horas de reproducción de vídeo, tiempo suficiente para una película, y cuenta con la ventaja de que puede recargarse mientras se utiliza.
El resto de la familia de gafas de Meta
Además del Project Phoenix, la marca ha renovado sus accesorios inteligentes. Las Ray-Ban Meta de tercera generación llegan con mejoras en la batería y un sistema de seis micrófonos capaz de eliminar el 90% del ruido externo. Para quienes buscan algo más sencillo, existen las Ray-Ban Meta Audio, un modelo sin cámaras centrado en llamadas y música que pesa solo 43 gramos.
Por último, las Meta Ray-Ban Display destacan por su pantalla integrada y un sistema de navegación avanzado que utiliza referencias visuales del entorno, indicando giros basados en colores o formas de edificios en lugar de nombres de calles, haciendo que el camino sea mucho más natural.
Con un precio estimado de 1.300 dólares (unos 1.100 euros antes de impuestos) y un lanzamiento previsto para la primavera de 2027, Meta busca dominar el mercado con un hardware equilibrado. El ecosistema combina ahora desde gafas ligeras de audio y asistencia IA hasta visores de alta gama con conectividad holográfica y cine 3D, marcando el camino hacia una computación más invisible y eficiente.
